Molino holandés + viento = hidrógeno

Para lograr la transición a un suministro energético totalmente sostenible hacen falta más cosas que el sol y el viento. Son necesarios los proyectos energéticos innovadores y a pequeña escala de emprendedores motivados, también en el ámbito de la eficiencia energética. La primera turbina de hidrógeno neerlandesa es un muy buen ejemplo de ello.

Hugo Groenemans es uno de estos emprendedores motivados. Cuando pasó de la industria gasística al sector eólico, descubrió que existía la necesidad de producir gas de forma sostenible para completar la transición energética: el hidrógeno verde. Por ello, puso en marcha una start-up llamada Hygro, junto a Jan Willem Langelaar. Su turbina de hidrógeno convierte la energía generada por el viento directamente en hidrógeno. Este método descentralizado para producir hidrógeno no necesita electricidad generada previamente de origen sostenible, por lo que no tira de la actual capacidad productiva de energías renovables.

Energía más barata

Además, también presenta otras ventajas. En comparación con las plantas de hidrógeno de gran tamaño conectadas a la red eléctrica, esta técnica permite extraer mucho más hidrógeno de la energía eólica a un coste mucho menor. “Nuestras turbinas eólicas pueden generar de media un 40 % más de energía que las turbinas eólicas normales”, explica Groenemans. “Las turbinas normales se suelen apagar con vientos de fuerza 4,5 o mayor, porque en esas condiciones generan más energía de la que los cables pueden gestionar. Pero esto no es un problema cuando conviertes directamente energía eólica en hidrógeno”.

Los trabajos de construcción de la primera turbina Hygro en Wieringermeer comenzaron a finales de mayo de 2020 y está previsto que esté operativa en el segundo trimestre de 2021.

Hacia una sociedad más sostenible

Hygro se ha asociado con Triodos Groenfonds para financiar la construcción. El fondo invierte en proyectos que buscan que nuestra sociedad sea más sostenible e impulsa la transición energética. “Los proyectos en que participamos se centran, por ejemplo, en generar energía limpia, producir alimentos de manera responsable y construir casas de forma sostenible”, afirma Ángeles Toledo, gestora de fondos de Triodos Groenfonds. Hygro contribuye a resolver el problema del almacenaje de la energía, por lo que la empresa encaja perfectamente en este perfil.

Con valentía y responsabilidad

“Pensamos como los emprendedores. Desde hace años jugamos un papel destacado en el ámbito de la financiación”, explica Ángeles. “En 1985, financiamos la primera turbina eólica. Esta es ahora una actividad habitual para todos los bancos. No obstante, nosotros fuimos los primeros y seguimos siendo pioneros hoy. Con valentía y de forma responsable. Centrarnos en el largo plazo nos aporta tiempo para prestar atención al proceso preliminar. Por principio, nos involucramos hasta que el proyecto está completado”.

Romper el círculo

Para Harold Hofenk, de Triodos Países Bajos, hay una pregunta recurrente: “A veces uno piensa: ¿por qué no lo ha hecho nadie antes? Contamos con la ayuda de asesores técnicos para determinar la viabilidad de un proyecto. Los clientes me dicen que nosotros nos atrevemos a invertir antes y dedicar más tiempo a los proyectos que los grandes bancos. En especial cuando se trata de proyectos nuevos en los que hay mucho que considerar. ¿Es sensato construir una turbina eólica antes de que haya suficientes oportunidades para vender el hidrógeno? De nuevo, en este mercado, la oferta impulsa las ventas. Nos sumamos a nuestros clientes para valorar cómo salir de ese círculo vicioso sin por ello renunciar a establecer márgenes de seguridad para proteger nuestra inversión. Por ejemplo, esta turbina eólica también se puede utilizar sin hidrógeno”.

Distribución de los ingresos

Triodos Groenfonds también invierte en cooperativas energéticas que construyen parques para la generación de energía solar. La titularidad pertenece a las personas de la zona y participan en las ganancias. Así se logra el apoyo de la población local a iniciativas sostenibles. “Dedicamos mucho tiempo a explicar e implicar a las personas en todo el proceso. Es importante, porque la transición energética no es solo una cuestión técnica. También tiene que ver con la distribución de los ingresos. En nuestra opinión, parte de lo obtenido con la energía debe beneficiar a la comunidad y ayudar a que su entorno sea más sostenible”.

Múltiples inversiones necesarias

Cuando hablamos de un futuro sostenible, Hofenk es optimista: “Hay muchos nuevos proyectos energéticos maravillosos. Necesitaremos mucha innovación para lograr en los Países Bajos un suministro energético renovable del 50 % en 2030 y del 100 % en 2050. Por lo que se refiere a Triodos Groenfonds, estamos preparados. Nuestra cartera de inversiones está bien surtida. Eso no quita que sería fantástico que llegase más dinero al fondo. De lo que no hay duda es de que los proyectos están ahí”.