Entrevista a Pierce Glennie, cofundador de Ember.

¿Qué inspiró vuestro proyecto?

En muchos sectores hay muy pocos avances hacia el objetivo que se ha marcado Reino Unido de cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2050, sobre todo en el ámbito del transporte. Es necesario tomar medidas rápidamente y creímos que la mejor forma de avanzar era demostrar que los vehículos eléctricos no solo son más ecológicos, sino que pueden tener un consumo menor. El sector del transporte en autobús era un punto de entrada perfecto para nuestra start-up, ya que es fundamental contar con un transporte público de gran calidad para realizar la transición energética (creando menos contaminación del aire, menos tráfico y, por supuesto, menos emisiones de carbono).

¿Qué aspecto innovador incorpora?

Ember ha presentado los primeros servicios de autobús de larga distancia 100 % eléctricos en el Reino Unido, desde Dundee a Edimburgo, en Escocia. Los autobuses hacen el viaje de ida y vuelta (unos 200 km) con una única carga. Ninguna otra empresa lo ha logrado porque existen aspectos complejos en lo que se refiere a la recarga. Por ejemplo, debemos cargar varias veces al día y monitorizar las baterías, para lo que debimos desarrollar mucha tecnología con este objetivo.

Cuando empezamos, había mucho escepticismo con los vehículos eléctricos. Sin embargo, ya durante los primeros meses de funcionamiento, cada autobús ha cubierto unos 100.000 km, aportando pruebas claras y apoyadas en datos de que el transporte eléctrico a esta escala ya es viable.

¿Qué impacto ha tenido Triodos Bank en vuestra actividad?

Triodos fue un socio fundamental a la hora de financiar los vehículos. Las financieras más tradicionales recelan de los vehículos eléctricos porque son nuevos, en especial en el sector del transporte en autobús. Triodos entendió claramente nuestra visión y la compartió desde el principio, lo que generó un intercambio de pareceres muy positivo y diferente.

En particular, con la ayuda de Triodos hemos podido lanzar dos autobuses, en lugar de uno, acelerando nuestros planes y logrando muchos más datos para lograr mejoras en el futuro. Tenemos previsto abrir nuevas rutas próximamente y seguir siendo pioneros en el sector.

Hemos logrado financiación a través del programa de créditos por interrupción de la actividad a causa del coronavirus (CBILS, en sus siglas en inglés) del gobierno británico, creado para ofrecer ayudas económicas a las pymes al mismo tiempo que se ofrece a los prestamistas una garantía respaldada por el gobierno. Nosotros cumplíamos los criterios porque nos vimos muy afectados por la pandemia (la entrega de nuestros primeros vehículos se vio afectada).

¿Qué impacto ha tenido este proyecto en vuestro sector?

A pesar de la pandemia de la Covid y de su impacto en las restricciones de los desplazamientos, hemos transportado a cientos de personas en los autobuses, entre otros a muchos trabajadores de sectores esenciales.

También hemos aportado uno de los primeros ejemplos del mundo de vehículos eléctricos con una elevada utilización, lo que podría servir de inspiración para todo el sector. Por ejemplo, sabemos que hay operadores, autoridades y personas preguntando en las cuatro naciones que conforman el Reino Unido por qué su ruta local no puede estar electrificada y contactando con nosotros para pedir información.

¿Cuál es el impacto local de este proyecto?

Nuestro servicio de autobuses no es solo eléctrico, lo que reduce las emisiones y la contaminación del aire en la zona, sino que también creemos que ofrece un fantástico transporte público. Por ejemplo, ofrecemos precios bajos, billetes flexibles, vehículos muy cómodos, una Wi-Fi 5G rápida y puntos de recarga en cada asiento. Le estamos mostrando a la gente que ser ecológico no está reñido con otros aspectos. De hecho, puede ofrecer una experiencia mejor. Los pasajeros lo han valorado muy positivamente hasta ahora.

Además, hemos contratado a seis magníficos conductores en Dundee (con un salario que supera ampliamente el salario mínimo) y esperamos dar trabajo a más pronto. Esto es especialmente importante durante la pandemia de la Covid, ya que ha afectado mucho al transporte en autobús.

La administración local también nos ha apoyado desde el principio y el Ayuntamiento de Dundee ha instalado un nuevo punto de recarga ultrarrápido en el centro urbano como parte de su misión para descarbonizar el transporte en la ciudad.

¿De qué manera comparte Triodos Bank vuestra visión?

Habíamos contactado antes con muchas entidades financieras que veían los vehículos eléctricos con escepticismo y a menudo nos dijeron que preferían esperar a ver cómo avanzaba el sector, como si el cambio a lo eléctrico fuera un pequeño nicho o algo incierto.

Por el contrario, Triodos aceptó de inmediato la idea de la electrificación porque encaja en su visión de la financiación, no solo de proyectos de generación energética, sino de la transición energética en su conjunto. Esto hizo que fuese mucho más fácil alcanzar un acuerdo: bastó con demostrar que teníamos un plan de negocio sensato y que cumplíamos con los criterios oportunos del banco.