2016
Proyectos comunitarios y vivienda social

¿Qué inspiró este proyecto?

La inspiración de Fundació Deixalles nace de querer contribuir a una sociedad más justa y más sostenible, facilitando la inserción sociolaboral de personas en situación o riesgo de exclusión social en Baleares. Sus promotores pensaron que esto podría conseguirse a la vez que se mejoraba el tratamiento y la gestión de residuos en las islas.

La historia de esta entidad comenzó en 1986, en la nave de una antigua vaquería ubicada a las afueras de Palma de Mallorca. Estos primeros pasos surgen por la iniciativa de la delegación de Acción Social del Obispado de Mallorca y de la Federación de la Pequeña y Mediana Empresa de Mallorca (PIMEM). En 1990 tuvo lugar la presentación pública de la fundación en una nave totalmente modificada y donde ya se podían palpar los primeros resultados positivos de la recogida y tratamiento de residuos y, sobre todo, de la inserción social y laboral de personas con dificultades. A partir de ese año se definieron unas líneas de trabajo más concretas, centrándose en la formación en carpintería y electrodomésticos para fomentar la reutilización de residuos voluminosos. También se comenzaron a desarrollar actividades educativas en temas medioambientales y sociales en escuelas, entre el profesorado, en grupos de acción social y entre las administraciones.

Poco a poco la entidad ha ido evolucionando, sumando nuevas líneas de actuación y vinculándose a proyectos europeos, empresas de inserción, economía solidaria, instrumentos financieros alternativos y banca ética. Actualmente Fundació Deixalles es la entidad de referencia en Baleares en su apoyo a colectivos desfavorecidos mediante la inserción laboral, la cooperación, el reciclaje, el consumo responsable y la formación.

¿Qué aspecto innovador incorpora?

Su principal innovación es que los itinerarios formativos y de inserción sociolaboral que la Fundació Deixalles desarrolla consiguen gestionar más de 2.000 toneladas de residuos al año, evitando la emisión de más de 5.200 toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera al mismo tiempo que se generan oportunidades laborales y de futuro para cientos de personas. La innovación va desde los talleres de customización de ropa usada hasta la restauración de muebles o reparación de electrodomésticos, pasando por la propia metodología empleada en el proceso. “A través de todo el proceso de recuperación y tratamiento de residuos, el objetivo es mejorar, recuperar o consolidar las habilidades sociales de cada usuario necesarias para favorecer su inclusión social”, sostiene Francesca Martí, directora de Fundació Deixalles. “Utilizamos una metodología activa y participativa, buscando la implicación diaria de todos los actores que hacemos trabajo en red: los centros de servicios sociales, la conexión con otras instituciones (como pueden ser los centros de atención a drogodependientes), el área social de Fundació Deixalles a través de su equipo técnico y la persona usuaria como último responsable de su proceso de incorporación al mercado laboral”, explica Martí.

¿Qué impacto ha tenido Triodos Bank en su actividad?

Por su elevada dependencia de las Administraciones Públicas, como la gran mayoría de las entidades dedicadas a temas sociales y debido al retraso en los pagos de las mismas, la Fundació Deixalles tenía una elevada necesidad de liquidez para hacer frente a las necesidades del día a día.

Este fue el motivo por el que la fundación acudió a Triodos Bank recién inaugurada su oficina en Palma de Mallorca, para solicitar el anticipo de parte de las subvenciones y convenios pendientes de cobro. Desde entonces la relación entre la Fundació Deixalles y Triodos Bank ha ido fortaleciéndose gracias a la afinidad de valores y el entendimiento mutuo. En la actualidad el indicador de dependencia de las subvenciones se sitúa en el 19%.

Más allá de la prestación de productos y servicios bancarios, Triodos Bank reconoce el carácter innovador de esta iniciativa y su valioso impacto social y medioambiental, por lo que la Fundació Deixalles fue elegida en 2016 como uno de los seis proyectos finalistas del 3er Premio Triodos Empresas. Este premio, dotado de 10.000 euros, quiere destacar la aportación de las empresas y proyectos que el banco financia gracias al dinero confiado por sus clientes ahorradores. Por tercer año consecutivo, este reconocimiento ha contado con una alta participación de clientes y no clientes en la elección del proyecto ganador. Además, el banco organizó en enero de 2015 una visita con clientes de Mallorca a las instalaciones de la Fundació Deixallles para que pudieran conocer en persona el impacto positivo de sus ahorros.

¿Qué impacto ha tenido este proyecto en su sector?

Treinta años de experiencia y resultados positivos avalan a la Fundació Deixalles como entidad de referencia en el sector social y medioambiental en las Islas Baleares. En la actualidad, la fundación gestiona la totalidad de la recogida selectiva de la isla de Mallorca y parte de Ibiza. Su labor ha sido reconocida con numerosos premios, como el Premio Solidario ONCE Illes Balears 2015, el Premio del Consell de Mallorca a la Solidaridad, el Premio Ramon Llull a la iniciativa empresarial otorgado por el Govern de las Illes Balears o el Premio Nacional Amigos de la Tierra por su actividad en favor del medio ambiente.

¿Cuál es el impacto local de este proyecto?

Hoy, más de 220 personas, casi la mitad de ellas pertenecientes a colectivos en situación o riesgo de exclusión social, integran la plantilla de trabajadores de la Fundació Deixalles. Según las cifras que recoge su informe anual, cerca de 300 personas participan cada año en los diferentes programas de formación y de inserción, más de 1.000 personas han pasado por su gabinete de orientación laboral, más de 5.100 alumnos de centros escolares han participado de forma directa en las actividades de la Fundació Deixalles y más de 42.000 lo han hecho de forma indirecta. La fundación cuenta con unos 30 voluntarios y 140 personas que realizan trabajos en beneficio de la comunidad. En 2011 la Fundació Deixalles constituyó la empresa de inserción Deixalles Serveis Ambientals que actualmente tiene contratadas a 74 personas.

En cuanto a su impacto medioambiental, por citar algunas cifras, la Fundació Deixalles ha gestionado en el último año 784 toneladas de ropa usada, más de 900 toneladas de muebles y residuos voluminosos, 24 toneladas de papel, 10 de vidrio, 900 de envases y más de 600 kg de aceite usado. “Más o menos recogemos unas 2.000 toneladas de residuos, de las cuales en torno al 80% pueden ser recuperadas”, afirma la directora de la Fundació Deixalles. “Recogemos todas aquellas cosas que la gente ya no quiere: ropa, libros, enseres varios, muebles, electrodomésticos… siempre con la idea de que puedan tener una segunda vida, que se puedan volver a reutilizar”, sostiene. Todo ello ha supuesto un ahorro de 5.219,3 toneladas de CO2 que han dejado de emitirse a la atmósfera. La entidad cuenta con 215 contenedores de ropa entre Mallorca (193) e Ibiza (22) y ha puesto en marcha 5 tiendas donde se pueden adquirir los enseres recuperados y artículos de comercio justo.

Y es que el proyecto ha ido extendiéndose poco a poco a otras áreas como la promoción del comercio justo o la limpieza con criterios ambientales, sin emplear productos agresivos, además de la ya mencionada educación medioambiental, donde destaca su proyecto Mallorca Recicla, que ha superado el ámbito escolar para introducirse en el mundo empresarial y la población en general.

¿De qué manera comparte Triodos Bank su visión?

Triodos Bank apoya la integración social y laboral de los colectivos en riesgo de exclusión: personas inmigrantes, desempleados de larga duración, mujeres solas con cargas familiares, jóvenes en riesgo de exclusión, personas drogodependientes, víctimas de violencia de género, minorías étnicas y exrreclusos, entre otros.

En cuanto a la conservación de la naturaleza, para Triodos Bank es fundamental entender que el cuidado de la Tierra es una responsabilidad compartida y que entre todos podemos fomentar una gestión adecuada y sostenible de los recursos. Esto implica también el tratamiento de los residuos, el fomento de la reparación, reutilización y reciclaje de todos aquellos objetos y materiales que puedan servir en una segunda vida.

La Fundació Deixalles ha sabido conjugar la vertiente social y la medioambiental para poder ofrecer oportunidades de futuro a personas en dificultades al mismo tiempo que minimiza el impacto en el medio ambiente.