2015
Energías renovables

Chris Derde, gerente de Fortech

¿Qué inspiró este proyecto?

El sector de la energía eólica renovable irrumpió en Dinamarca y Alemania a finales del siglo pasado. Los avances tecnológicos habían convertido la energía eólica en una opción atractiva para generar electricidad y los responsables de Fortech se propusieron obtener energía a partir del viento en la zona del río Waas, Bélgica.

“Fundamos la cooperativa Wase Wind con cuatro amigos de la infancia procurándonos la financiación para los aerogeneradores, tanto por nuestros propios medios como implicando al mayor número posible de personas y asumiendo nosotros la responsabilidad de su inversión”, explican al recordar los orígenes de la iniciativa.

Su objetivo fue, desde el principio, producir el 100% de la energía a partir de fuentes renovables. Y hacerlo, además, velando por la salud financiera del negocio “sin buscar un beneficio excesivo”. Para alcanzarlo, además, se dedicaron a gestionar adecuadamente el dinero invertido y seguir una estrategia de innovación constante.

¿Qué aspecto innovador incorpora?

En el 2000, el sector energético llevaba años dominado por fusiones y adquisiciones y se encontraba en manos de grandes empresas. En ese momento, Chris Derde y sus socios decidieron formar una empresa de energías renovables junto a un reducido grupo de personas.

Para hacerlo separaron Fortech de Wase Wind, algo que les permitió “limitar los riesgos para los cooperativistas y ofrecer energía eólica de manera rentable”. También eligieron instalar los aerogeneradores más eficientes. En el momento de su puesta en funcionamiento, eran los de mayores dimensiones y los más potentes del Benelux y se encontraban equipados con tecnología vanguardista.

Desde entonces, Wase Wind se ha convertido en una cooperativa de 2.000 personas que, juntas, invierten en energía eólica en su propia región. La energía producida la consumen los propios cooperativistas, tanto en sus hogares como en empresas locales, y edificios públicos como centros deportivos y ayuntamientos. Además, cada uno de los clientes coinvierte y el beneficio se reparte entre ellos.

La energía eólica también tiene sus detractores, preocupados por la visibilidad, las sombras que crean los aerogeneradores o su ruido. Sin embargo, los vecinos de la zona en la que trabaja Fortech se presentan como sus “más fervientes seguidores”. Entre otras cosas, la compañía no solo mantiene una relación estrecha con ellos sino que además aborda conjuntamente con los residentes las posibles molestias. También lleva a cabo actos con ellos, como la organización de eventos a los que invitan a los habitantes del área o la recepción, cada año, de 750 estudiantes de las escuelas de la región.

¿Qué impacto ha tenido Triodos Bank en su actividad?

Cuando Fortech obtuvo los primeros permisos necesarios para iniciar su primer proyecto eólico, en 2004, sus responsables se encontraron con que los grandes bancos no les ofrecían financiación y desconocían el sector eólico, entonces emergente. Sin embargo, Triodos Bank si que era consciente de la importancia y las posibilidades de este sector, y financió la iniciativa “con unas condiciones adecuadas”.

La entidad, además, aportó asesoramiento sobre aspectos como las garantías de los fabricantes que más tarde, según destacaron los responsables de la firma, “resultarían de enorme utilidad”. “Triodos Bank fue crucial para lanzar nuestro proyecto y siguió siendo nuestro socio para instalaciones posteriores, incluso cuando otros bancos empezaban a hacer cola para financiarlos”, añaden.

¿Qué impacto ha tenido este proyecto en su sector?

Como pionera en el sector eólico belga, Fortech desempeña un papel preponderante en ODE, la Organización del Sector Flamenco de Energías Sostenibles (Organisatie Duurzame Energie), germen de la Asociación Flamenca de Energía Eólica.

El trabajo de la entidad pronto dio sus frutos con la inclusión de todas las empresas eólicas en activo en Flandes, así como el lanzamiento de iniciativas de cooperación con los socios de Valonia. La asociación se ha convertido en la “voz” del sector eólico como consecuencia de la “consulta de alta calidad” llevada a cabo por grupos de estudio. Actualmente, además, cuenta con el reconocimiento como tal por parte del Gobierno. Su valor como interlocutor y las “pacientes y exhaustivas” consultas llevadas a cabo en el sector y con el propio Gobierno se han traducido en, por ejemplo, el ajuste paulatino en los reglamentos sobre energía eólica para que se aporten las garantías necesarias tanto para las compañías energéticas como para las personas a las que prestan servicio.

¿Cuál es el impacto local de este proyecto?

Tres aerogeneradores ubicados a lo largo de una autopista principal de Kruibeke (Bélgica) llevan produciendo electricidad a partir de energía eólica desde 2005, con la que se cubre la mitad del consumo de los hogares de los 15.000 residentes en la zona metropolitana de Kruibeke.

La empresa también construyó el proyecto eólico “Braemland II” al otro lado de la autopista E17, en Melsele, gracias al que desde 2009 se produce electricidad ecológica para 2.300 familias. Wase Wind CVBA (cooperativa) ofrece la electricidad a las familias y empresas agrícolas y de otra índole de la zona del río Waas.

¿De qué manera comparte Triodos Bank su visión?

Triodos Bank comparte con Wase Wind una clara visión a largo plazo acerca de la energía sostenible. Además de elevar la capacidad de generación instalada, a partir de fuentes de energía sostenibles, es importante invertir en un sistema energético más resiliente, socialmente integrado y equilibrado. Las nuevas tecnologías, como la conexión de los diversos agentes locales, contribuyen a la creación de cadenas cortas, eficientes y descentralizadas.

La integración local en las ciudades, las empresas y las comunidades que consumen la energía que se genera potencia el efecto. Los modelos sostenibles, como el de Wase Wind, trascienden el medio ambiente por sí mismo para abarcar las ventajas sociales en un sentido más amplio.