Respuestas ante un mundo cambiante

La capacidad de transformación del dinero

Vivimos en una época que se caracteriza por un nivel de interconexión global sin precedentes. Nunca había sido tan fácil acceder a las noticias, mantener conversaciones y colaborar con personas y comunidades de diferentes partes del planeta. Y sin embargo, a pesar de estas oportunidades, parece que seguimos viviendo y comunicándonos en unos espacios cada vez más aislados.

Parte de esta evolución se explica a través de las influyentes redes sociales que utilizan algoritmos para dirigirnos hacia el mismo tipo de contenidos que consultamos y que nos gustan. Cuanto más utilizamos estos canales establecidos por las redes sociales para informarnos y para conectar con nuestros amigos, menor es la diversidad de opinión con la que interactuamos. Al mismo tiempo, internet no discrimina la información con arreglo a criterios de calidad, ni siquiera de veracidad. Tal y como indicaba un comentarista internacional, el nuevo ecosistema de los medios de comunicación “significa que todo es cierto y nada es cierto”.

Este sistema, a pesar de sus buenas intenciones, no hace sino reforzar nuestros propios sesgos y subjetividades. El resultado de todo ello es una menor exposición hacia “los otros” y una mayor desconfianza sobre lo que dicen y lo que hacen. Estamos menos informados y somos menos capaces de empatizar y conectar con aquellos entornos que nos resultan indiferentes o escasamente familiares.

Este discurso tan polarizado tiene consecuencias profundas y a la vez sorprendentes en la vida real, tal y como ha quedado claro con el Brexit en el Reino Unido y las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Ambas campañas se vieron caracterizadas por la desconfianza y la falta de información veraz en ambos bandos, potenciando y exponiendo las divisiones existentes dentro de la sociedad. Las consecuencias directas de esta evolución con respecto a Triodos Bank en 2016 fueron limitadas. A pesar de la incertidumbre existente en torno a las consecuencias exactas que tendrá el Brexit para el negocio, mantenemos nuestro firme compromiso de seguir operando en el Reino Unido.

No obstante, y en líneas generales, parece que vivimos en dos mundos cada vez más desconectados; un mundo en el que una afortunada minoría es cada vez más próspera y otro en el que las personas se sienten alienadas, incapacitadas y abandonadas.

En el marco del desarrollo de nuestra estrategia a 10 años, que ya exploramos en el Informe Anual del año pasado, identificamos estas comunidades divergentes como una tendencia en auge que lleva aparejados importantes retos.

Una tendencia que tiene el potencial de generar un gran impacto en la forma en que Triodos Bank lleva a cabo su misión, dado que su objetivo es mejorar la calidad de vida de las personas y la sociedad en general.

Triodos Bank es visible entre las personas y las comunidades que interactúan de forma activa con las cuestiones sociales, ambientales y culturales a las que todos nos enfrentamos. Pero, ¿estamos interactuando lo suficiente con aquellas otras comunidades a las que resulta mucho más complicado acceder en los países en los que operamos? Para tener éxito en este sentido, debemos profundizar aún más en nuestras relaciones y adoptar enfoques alternativos y menos obvios.

La oficina de Triodos Bank en Málaga es mucho más que una sucursal al uso. Promueve una nueva cultura de sostenibilidad financiera, en la que las personas son el epicentro de toda actividad bancaria que se desarrolla. Además de responder a consultas y prestar un servicio profesional, esta sucursal promueve las reuniones cara a cara y el diálogo relacionado con una economía más humana y sostenible que se llevan a cabo en un patio que resulta ideal para desarrollar actividades, celebrar reuniones y potenciar el contacto personal con los clientes. Este espacio, ubicado en el Soho malagueño, se integra perfectamente en el entorno cultural, económico y social de la ciudad. Este concepto de sucursal, que se ha construido con arreglo a exigentes estándares ambientales, está dirigido a potenciar las relaciones humanas, ofreciendo una experiencia individualizada para el cliente y un entorno saludable y sostenible tanto para los trabajadores como para los visitantes.

Queremos utilizar nuestros conocimientos como profesionales de la banca para identificar y encontrar fórmulas nuevas para financiar aquellos elementos que nos unen –como la energía, los recursos y las comunidades– de forma que podamos unir a las personas en torno a soluciones prácticas y compartidas a problemas comunes.

Una respuesta integrada

Los planteamientos aislacionistas que han caracterizado el ejercicio 2016 ocultan muchos elementos comunes y compartidos entre todos nosotros.

Con independencia de nuestra perspectiva, muchas de las aspiraciones y desafíos mundiales son cuestiones compartidas. Todos queremos tener la libertad de poder elegir cómo queremos vivir y quién queremos llegar a ser.

La libertad es un valor fundamental para la humanidad. Pero esto no acaba aquí. Las personas quieren ser valoradas y ser miembros respetados de la sociedad; quieren disfrutar de una prosperidad económica con un empleo, un hogar y una situación financiera que cuando menos les permita satisfacer sus necesidades básicas; y disfrutar de un entorno natural y saludable del que se sientan responsables.

Estos deseos individuales, sociales y económicos reflejan de manera estrecha las tres dimensiones principales de Triodos Bank. Y, desde nuestro punto de vista, esto solo se puede abordar con un enfoque integrado que combine todas esas dimensiones: el desarrollo de la libertad individual; asumir la realidad de que formamos parte de una comunidad y de que compartimos el planeta que nos alimenta y nos da cobijo; y vivir de una forma económica y ambientalmente responsable.

Este enfoque integrado es muy claro con respecto a cuestiones como el movimiento de personas refugiadas a gran escala. Para Triodos Bank, la creación y el desplazamiento de refugiados expone en qué medida los problemas ambientales y sociales están interconectados y lo importante que resulta en estos casos una respuesta madura y coordinada en nuestra condición de ciudadanos del mundo. Desde 2009, se estima que cada segundo, una persona se ve desplazada por catástrofes como enfrentamientos bélicos, y una media de 22,5 millones de personas al año se han visto desplazadas por acontecimientos climáticos desde 2008.

Los gobiernos, e incluso el poder judicial, a menudo siguen respondiendo ante estos cambios sociales y ambientales como si se tratara de acontecimientos o cuestiones aisladas. Muchas de las personas desplazadas entre distintos países como resultado del cambio climático puede que ni siquiera cumplan la definición legal de refugiado, por ejemplo. Las autoridades todavía tienen que ponerse al día con la realidad de que el cambio climático genera refugiados que se merecen un cobijo y unas ayudas, al igual que sucede con quienes abandonan su hogar por enfrentamientos bélicos. La causa de su desplazamiento es diferente pero el efecto es muy similar.

Para poder abordar estos problemas, debemos reconocer la interconexión de su situación e identificar soluciones integradas para ellos. Los progresos serán lentos si la sociedad civil cuenta con un escaso entendimiento tanto del problema como de sus posibles soluciones, y ambas cuestiones se ven dificultadas cuando las noticias que se transmiten al respecto están influidas por intereses especiales y planteamientos aislacionistas –con independencia de sus implicaciones políticas.

Es posible tomar medidas prácticas. Una de las fórmulas que aplica Triodos Bank es tratar de fortalecer al individuo y a sus comunidades en los países en desarrollo a través de las finanzas inclusivas. Los fondos de Triodos Investment Management, por ejemplo, proporcionan a instituciones de microcrédito la financiación necesaria para realizar préstamos a emprendedores que les permitan adquirir una mayor capacidad de resistencia ante posibles shocks climáticos y financieros. En 2016, un total de 100 instituciones financieras prestaron servicios financieros inclusivos a un total de 13,7 millones de ahorradores y 20,2 millones de prestatarios en los mercados emergentes.

Triodos Bank – entre la nueva y la vieja realidad

Con la fractura que vive la sociedad civil hoy como telón de fondo, las empresas actuales se enfrentan a los retos que planteó el mundo ya en el siglo XX, dominado por modelos de negocio tradicionales que excluyen, por ejemplo, el impacto negativo de sus actuaciones en el clima y que se ven motivadas por las prioridades cortoplacistas de sus accionistas.

Al mismo tiempo, en un mundo del siglo XXI aún emergente, las personas miran cada vez más hacia empresas que se ven motivadas por un propósito en particular. Estas empresas adoptan un enfoque más integrado en el que un “precio real”, que refleje el coste social y ambiental de producir y distribuir un producto es más importante que un bajo precio.

Triodos Bank opera en -y entre- estos dos mundos. Somos un banco para el que las normativas y los resultados son importantes. Y somos una organización motivada por un propósito especial. Nuestras actividades de préstamo y de inversión se dirigen única y exclusivamente a empresas sostenibles, de manera que financiamos una nueva economía con la colaboración en el centro, que emerge a gran velocidad y en la que las antiguas normas simplemente ya no son aplicables. La creación de valor que financiamos no siempre (por ahora) puede monetizarse ni privatizarse mientras este siga siendo el modelo de explotación. Sin embargo, esta es la dirección que seguimos y Triodos Bank está listo para seguir a la cabeza. Estos avances nos siguen animando a encontrar fórmulas que nos permitan ampliar nuestro alcance más allá del trabajo de un banco para poder materializar nuestra misión.

Triodos Bank Bélgica patrocina y participa como jurado de los premios HERA (Higher Education and Research Awards). Estos galardones premian una amplia gama de disciplinas y exploran cómo los estudiantes de masters han podido integrar los principios del desarrollo sostenible en sus trabajos a través de una serie de sectores como la industria alimentaria, el diseño, la arquitectura y las finanzas. Los galardones reconocen la importancia de integrar los desafíos de la sostenibilidad, con arreglo a un enfoque holístico, en una fase importante de su desarrollo.

Operar entre estos dos mundos resulta especialmente relevante dado que trabajamos para profundizar y ampliar el impacto generado por Triodos Bank en un sector de la banca que opera con arreglo al viejo paradigma del riesgo y la rentabilidad, siguiendo un modelo matemático que se encuentra cada vez más fuera de la economía real y del mundo al que da servicio.

La respuesta de los bancos centrales a la crisis financiera de 2007-08 ha consistido, en parte, en inyectar más dinero al sistema financiero mediante los mecanismos de flexibilización cuantitativa. Esta oferta de dinero, tal y como estaba previsto, ha reducido los tipos de interés en un esfuerzo por promover un aumento del crédito. El efecto de unos bajos tipos de interés en el sector de la banca ha sido especialmente grave durante 2016 y, de este modo, ha ejercido una presión significativa en los márgenes. El resultado normalmente negativo de esta evolución –al menos para los ahorradores– han sido unos tipos de interés muy bajos, e incluso negativos en algunos países, así como unas escasas rentabilidades para los inversores en los propios bancos. Según la teoría económica actual, los bajos tipos de interés animarán a la población a gastar más en lugar de fomentar el ahorro. Pero, desde nuestro punto de vista, la realidad es justo lo contrario. Mientras los tipos de interés sean tan bajos, las personas creen que se ven obligadas a ahorrar más dinero aún de cara al futuro.

El Sustainable Finance Lab (SFL) también ha organizado diversos actos durante el ejercicio. Esta iniciativa, cofundada por Triodos Bank, aúna a académicos líderes en sus campos para que diseñen modelos y herramientas que permitan crear una industria financiera sostenible. Durante el pasado año se celebró un seminario del SFL sobre la creación del dinero, que motivó una serie de conversaciones de alto nivel con reguladores de toda Europa, influyendo así en un debate de largo alcance sobre el futuro del sistema financiero.

Tal y como indicó uno de los reguladores invitados: “Los responsables de las políticas deben mirar más allá de las teorías y las sabidurías populares. Y es ahí precisamente donde el Sustainable Finance Lab desempeña un papel fundamental.”

En nuestra opinión, los problemas económicos a los que nos enfrentamos no se deben a una falta de liquidez; existe dinero abundante en el mercado. Para Triodos Bank y nuestros clientes lo que de verdad importa es si la rentabilidad conseguida sobre nuestro dinero crea un valor más allá del resultado financiero inmediato que se consigue con él. El valor que aporta el dinero en beneficio de los intereses a largo plazo de la sociedad y del medio ambiente del que depende determina su verdadero valor a largo plazo.

Y es precisamente esta convicción en la que se basa nuestro compromiso para financiar únicamente iniciativas sostenibles. Por esto además buscamos activamente nuevos paradigmas económicos que respalden una transición hacia un sistema financiero más justo y sostenible. Se trata de una visión que determina cómo comprendemos, supervisamos e informamos acerca del impacto de nuestro trabajo y de nuestros clientes.

El complicado panorama al que se enfrenta el sector bancario también genera oportunidades que son resultado de la estrecha colaboración con los emprendedores sostenibles. Para ayudarles con sus negocios y sus proyectos, hemos invertido en innovación, desarrollando por ejemplo nuevas plataformas de crowdfunding (financiación colectiva) y peer to peer (entre particulares), así como nuestra propia red digital y tradicional. Analizamos con mayor detenimiento lo que esto significa en la práctica en el apartado de resultados y en el resto del informe.

Triodos Bank innova colaborando con La Bolsa Social, una plataforma española de equity crowdfunding con impacto social. Triodos Bank opera las cuentas de los inversores de esta plataforma y trabaja en actos y aportando contenidos para promover nuevos modelos económicos, apoyar la financiación ética y ayudar a emprendedores con impacto social.

El equipo de Banca Privada de los Países Bajos desarrolló la iniciativa “participación con pasión” en 2016, que está dirigida a poner en contacto a clientes privados con negocios sociales que requieran capital o asesoramiento. A través de esta plataforma se financia a negocios que compartan la misión de Triodos

Bank, pero que no puedan ser financiados directamente por el banco. El proyecto avanzará a buen ritmo en 2017.

El camino a seguir

Creemos firmemente que cuando actuamos juntos podemos abordar con eficacia grandes desafíos.

Si bien es evidente que sufriremos reveses en nuestros esfuerzos por utilizar el dinero de manera consciente para contribuir a un cambio sostenible, la dirección que debemos seguir está clara. Por ejemplo, existe un impulso enorme hacia el cambio sostenible dentro del sector energético.

Si nos guiamos por los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas –que concluyeron en 2015– la humanidad ha conseguido un tremendo avance a la hora de mejorar la calidad de vida de las personas, en su sentido más amplio, en los últimos años.

El número de personas que viven en condiciones de extrema pobreza se ha reducido a más de la mitad en las últimas dos décadas, por ejemplo. La desigualdad de género en la educación primaria, secundaria y superior en los países en desarrollo se ha eliminado en los últimos 15 años, y el número de niños que mueren antes de cumplir los cinco años ha descendido en más de la mitad en los últimos 25 años. Sin embargo, seguimos enfrentándonos a desafíos urgentes y de gran magnitud, entre los que se incluyen el cambio climático, aún a pesar de que las sustancias que agotan el ozono prácticamente se han eliminado desde 1999 y las emisiones de CO2 se mostraron prácticamente sin cambios por tercer año consecutivo en 2015 a pesar del aumento del crecimiento económico. Es evidente que debemos seguir tomándonos muy en serio el desafío del cambio climático.

Los progresos conseguidos hasta la fecha podrían desaparecer rápidamente si no profundizamos y ampliamos las actuaciones con carácter prioritario. El Acuerdo del Clima de París no es opcional. Es una llamada obligatoria a la acción a gran escala. Y se trata de una llamada, según uno de los artífices del propio Acuerdo, que exige la movilización de un volumen significativo de capital para conseguir una transición a la economía caracterizada por las bajas emisiones de carbono.

Es tal la magnitud del cambio necesario que la contribución del individuo en ocasiones puede parecer insignificante, dada la envergadura de los desafíos a los que se enfrenta el planeta. Pero las acciones individuales, locales y descentralizadas constituyen una aportación fundamental para conseguir un cambio en todo el mundo.

Al actuar a través de organizaciones con valores como Triodos Bank que canalizan los esfuerzos de particulares y comunidades de manera “ascendente”, se pueden realizar grandes aportaciones para conseguir un impacto internacional. Por eso apoyamos también marcos internacionales “descendentes” como los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, que aportan una perspectiva global y un contexto para las cuestiones locales.

Como sucesores naturales de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, estos 17 ODS constituyen una iniciativa desarrollada por Naciones Unidas para acabar con la pobreza, proteger el planeta y garantizar la prosperidad de todos en el marco de una nueva agenda de prioridades a nivel global para el desarrollo sostenible. Acogemos favorablemente la oportunidad que presentan los ODS para desarrollar un lenguaje universal y un marco conjunto en el que los gobiernos, las ONG, la comunidad científica, el público y las empresas puedan adentrarse y reconocer que la verdadera calidad de vida solo puede lograrse si se abordan estos desafíos globales de manera conjunta.

En el informe de este año, hemos aplicado un proyecto piloto en el que utilizamos los ODS para identificar mejor nuestro impacto positivo, utilizándolo inicialmente como un ejercicio de correspondencia a fin de identificar en qué medida nuestras actividades se ven reflejadas en estos objetivos, tal y como puede verse más adelante en el presente informe. En el futuro, esperamos que estos objetivos pasen a formar parte de nuestro modelo de información habitual, así como del modelo de información de la comunidad empresarial en general.

Este enfoque integrado encaja perfectamente con el modelo de Triodos Bank. Se trata de un enfoque que en la actualidad reviste más importancia que nunca, dado que precisamente lo que necesitamos es una visión y una respuesta integradas que nos permitan romper los planteamientos aislacionistas que ralentizaron los avances a nivel mundial en 2016.

Triodos Bank puede desempeñar un papel aún más destacado a través de actuaciones conjuntas para conseguir que el mundo sea un lugar más justo, cohesionado y sostenible. Gracias a nuestros conocimientos, los recursos que nos confían tanto los ahorradores como los inversores y los titulares de certificados de depósito, podremos seguir siendo activos y perseguir nuestra misión para utilizar el dinero de manera consciente, de forma que los recursos trabajen en beneficio del bien común.

De este modo podremos entendernos mejor los unos a los otros, valorando nuestros desafíos compartidos y encontrando fórmulas sostenibles y duraderas para abordarlos.