2019 Proyectos comunitarios y vivienda social

Fundación Secretariado Gitano es la entidad social de referencia en España para la mejora de las condiciones de vida de la comunidad gitana y la defensa de sus derechos. Isidoro Rodríguez, director general, resume el impacto positivo de la organización y la contribución de Triodos Bank en esta labor.

¿Qué desafío principal inspiró vuestro proyecto?

El origen de Fundación Secretariado Gitano en el año 2000 tiene relación con el momento en el que, en nuestro país, estábamos estrenando el Estado del Bienestar y la población gitana se quedaba atrás. Nuestro primer objetivo es intentar que los poderes públicos estén más atentos a la inclusión de la comunidad gitana.

Nacimos de la visión de que para que funcione esa inclusión social hay palancas clave como la educación y el empleo. Y, de estas grandes políticas, se quedaban fuera los colectivos vulnerables, como las personas gitanas.

De ahí surge la propuesta de aprovechar mejor los fondos estructurales para este fin social que hicimos a la Comisión Europea y al Gobierno español

¿De qué manera innováis para superar obstáculos?

Nos consideramos una entidad innovadora y lo ponemos en práctica en dos líneas: los enfoques y la metodología.

En los enfoques, porque cuando empezamos a desarrollar este proyecto la comunidad gitana estaba fuera del mercado laboral y en ocupaciones tradicionales y muy específicas. Nos concentramos en medidas inclusivas para que las personas gitanas participen en el mercado de trabajo como asalariados, como más del 80 % de la población española.

Ese es el enfoque que, en el año 2000, fue una verdadera transformación. Hasta entonces lo que se hacía era propuestas de empleo específicas para las personas gitanas, como la venta ambulante, la recogida de residuos u otras actividades segregadas, en realidad, de la participación en la economía.

Este proyecto también puso en marcha una metodología personalizada, con itinerarios. Y eso ha significado buena parte de su éxito.

¿En qué medida os facilita avanzar en esta causa la financiación de Triodos Bank?

Para nosotros, la colaboración con Triodos Bank ha sido fundamental. Disponemos de una fuente de financiación del Fondo Social Europeo y es una gran oportunidad. Pero tiene sus desventajas. Aparte de la complejidad de la gestión, primero hay que hacer las acciones y gastar el dinero y, mucho más tarde, vienen los pagos desde la Comisión Europea. Ese espacio de tiempo hay que cubrirlo y es necesario acudir a entidades bancarias.

El papel de Triodos Bank ha sido clave porque entienden, a diferencia de la banca más tradicional, las características de este tipo de proyectos, son flexibles en los mecanismos de financiación y prestan ayuda en forma de crédito en momentos de fuerte crisis económica y financiera, también para las entidades bancarias. Ahí hemos notado especialmente el apoyo y el estilo de la banca ética, en los malos momentos en los que era especialmente importante saber dar respuesta.

¿Qué impacto habéis tenido en la vida de la comunidad gitana?

La Fundación Secretariado Gitano promueve dos tipos de impacto. Uno directo, con los programas que desarrollamos para promover el acceso al empleo o a una educación de mayor calidad, mejorar la imagen social y combatir la discriminación de las personas gitanas. Pero, además, la Fundación realiza una labor importante en incidencia política. Se trata de que la cuestión gitana esté en la agenda de las administraciones públicas, que era uno de nuestros objetivos desde nuestro nacimiento

En términos operativos, por nuestro proyecto de empleo han pasado algo más de 100.000 personas en toda España. Se han conseguido más de 80.000 contratos de trabajo y se ha mejorado la vida de unas 35.000 personas. Durante la crisis, prácticamente todos los años promovimos cerca de 5.000 contratos de trabajo.

Las expectativas de la mayoría de las personas y de los jóvenes gitanos eran trabajar en el mercado, igual que lo habían hecho sus padres, o en actividades más tradicionales. Hoy, si preguntas en cualquier ciudad española a cualquier joven gitano, ya aparece como expectativa clara la incorporación al mercado de trabajo.

Cuando empezó el programa se puso también mucho el foco en que las mujeres y las jóvenes gitanas se incorporasen al mercado laboral. Y eso ha sido una pequeña revolución: el llegar a casa con una nómina de manera estable ha cambiado radicalmente la posición de muchas mujeres en el hogar y les ha abierto oportunidades que no existían. Estamos acercando a la comunidad gitana, aunque se mantiene una gran desigualdad, a los estándares de la población general.

Otra contribución de la Fundación se ha producido en el terreno de la mejora de la imagen social de la comunidad gitana. Sabéis que en toda Europa las personas gitanas son uno de los grupos con peor imagen pública, con situaciones sistémicas de rechazo y a veces de odio racial.

¿Qué impacto positivo habéis logrado para el conjunto de la sociedad?

Las organizaciones de acción social contribuimos a la incorporación social de los grupos más excluidos. Facilitamos el desarrollo de una sociedad más justa, por ser más igualitaria, y a que haya más cohesión social.

¿Y qué sintonía hay entre vuestra misión y la de la banca ética?

En algún sentido, los objetivos son los mismos. Lo que buscamos la banca ética y las entidades sociales es que haya una rentabilidad social, en términos de tener una sociedad más justa. Se trata de poner el foco en lo que es rentable para todos los ciudadanos, en lugar de en rentabilidades económicas o de otro tipo pero solo para determinados sectores.